Relación laboral entre generaciones

El nuevo desafío para las empresas


El tipo de sociedad y los valores en los que uno crece condicionan los comportamientos y las relaciones en las empresas, cada una de las generaciones de personas que conviven hoy en las empresas han tenido unas vivencias particulares muy marcadas por las característica de la sociedad en la que crecieron y se educaron, circunstancias que las diferencian de las demás y determinan en cierta manera su forma de ver la vida, de afrontar el trabajo o de comportarse y relacionarse en el ámbito profesional. 

La generación Baby Boomers, X, los Millennials y los más jóvenes, la  generación Z, configuran el panorama empresarial actual, todos comparten espacio, obligaciones y responsabilidades laborales, pero trabajan de manera diferente.

El gran desafío es aprovechar su potencial en un nuevo entorno en plena transformación digital.

El desafío para las empresas es lograr que generaciones tan diferentes no sólo conviven sino que además se entiendan. Y para ello el primer paso es conocerse, saber cuáles son sus claves y también sus expectativas vitales y profesionales.

BABY BOOMERS

Esta generación, nacida entre 1956 y finales de los sesenta, el trabajo es importante para ellos, son comprometidos, fieles a su vida profesional y buenos para crear equipos. Esperan del trabajo seguridad y estabilidad; están acostumbrados a trabajar muchos años en la misma empresa. Valoran lo que han conseguido y se sienten muy orgullosos de sus trayectorias. Son conscientes de los privilegios que han conseguido, lo que influye también en su miedo al cambio, por eso muchos entran en pánico cuando pierden su trabajo.

No sienten esa amenaza ante el relevo generacional. Casi no hacen mención a la Generación X, los ven muy cercanos, los respetan y entienden su lenguaje, se sienten cómodos con ellos. Califican a los Millennials de retadores e inconformistas, que no respetan la autoridad y que no están dispuestos a hacer los sacrificios que ellos han realizado.

GENERACIÓN X 

Esta generación, nacida entre 1960 y finales de los setenta, son mayoría en el mercado laboral y ocupan puestos de liderazgo, suelen ocupar los puestos intermedios en la organización. Desean desarrollo profesional dentro de la misma empresa y reflexionan bastante antes de hacer un cambio en sus vidas profesionales. Es la generación de la consolidación de la mujer en el mercado laboral y sienten la presión de las demandas de una buena carrera profesional y de sus vidas privadas. Responsables y adaptables, se describen como la generación atrapada entre la conciliación de la vida familiar y el trabajo.

Se han concentrado mucho en ayudar a clientes, ser honestos con los otros y crear buenos equipos de trabajo. En contacto con los más jóvenes, se ven en la obligación de tener una mente muy abierta ante las nuevas ideas, y creen que deben ser flexibles y no estar cerrados a sus propias ideas. Perciben a los Millennials como retadores e inconformistas y critican su falta de respeto a la autoridad. Consideran mejor a los Z porque piensan que son más luchadores porque, como ellos, han crecido en plena crisis.

GENERACIÓN Y o MILLENNIALS 

Esta generación, nacida entre 1980 y finales de los noventa, en 2010 serán la mayoría de la fuerza laboral, su formación y su incorporación al mercado laboral ha hecho que realicen  trabajos que no se corresponden con su preparación. Los Millennials son los que más conciencia tienen de su valor diferencial, se creen distintos, pero quizá porque desde fuera se insiste en esa diferencia. Demandan más autonomía y confianza, y quieren crecer muy rápido. Los millennials ven a la generación anterior como adictos al trabajo y ellos quieren disfrutar y no les asusta cambiar de empleo. Respetan el conocimiento y la credibilidad del otro por encima de las formalidades. Tienen mucho compromiso pero no con las organizaciones sino con ellos mismos, y no les asusta cambiar de trabajo. Ven a la generación precedente como adictos al trabajo y ellos priorizan el equilibrio entre lo laboral y lo personal. Esta generación se ha caracterizado por hacer un uso intensivo de los medios digitales. Sin embargo, su perfil y necesidades no son tan diferentes de las que aspira cualquier profesional:

Un buen clima de trabajo.

Cuestionan los procesos y los protocolos.

El trabajo debe ser un lugar en el que desarrollarse.

Demandan un buen entorno laboral y aceptar y hacer propios los valores y misión de la compañía.

Aspiran a un trabajo que les apasione y divierta, pero que les dé tiempo para disfrutar de su tiempo libre.

Ya son cuatro las generaciones que albergan las empresas. Hay mucha energía, pero también mucha fricción. Ya que todos ellos conviven en las organizaciones de hoy, de su gestión y convivencia depende su futuro profesional y el de las compañías. Para las empresas es un desafío convertir la diversidad en una ventaja a la hora de gestionar el talento de sus empleados, quienes no trabajen por la confluencia de generaciones, dejarán de ser competitivos a la hora de atraer y de retener a los empleados. 

Las generaciones al estar motivados por expectativas e intereses distintos, no es fácil que integrantes de las diferentes generaciones formen equipos productivos, pero la clave para que alcancen el máximo desempeño es lograr que cada individuo entienda la lógica del comportamiento de los demás así como analizar lo que cada uno aporta y cómo están transformando estas cuatro generaciones la manera de hacer las cosas. 

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